El retorno de pareja está pensado para las separaciones que se dieron de forma brusca, sin una conversación que las explicara, y que dejan a una de las dos personas sin entender qué ocurrió.
El trabajo se hace por etapas. Primero se retira el resentimiento acumulado, que es lo que mantiene cerrada la puerta. Después se abre el canal del diálogo: la señal más habitual es que la otra persona vuelva a responder mensajes o busque contacto por su cuenta. Solo entonces se trabaja el reencuentro.
En situaciones recientes las primeras señales suelen aparecer entre siete y veintiún días. En separaciones antiguas el proceso es más largo, y te lo advertimos desde el principio para que sepas a qué atenerte.



